Desde que parti me di cuenta que sería difícil adaptarme, ha pasado sólo un día, que digo un día sólo 8 horas y ya te extraño; esto va a ser realmente duro, no ha pasado un segundo en que deje de pensarte.
Aqui la gente me saluda, me felicita, me dan las gracias y hasta me abrazan; no se porque lo hacen pues aqui no creo conocer a nadie, estoy tan sola que sólo me acompaña esta tristeza tan amarga que tengo desde que pise aquella tierra tan fria cuando salí de casa, esta tristeza que me carcome y deteriora aún más. Hay tan tranquilidad aqui que serías totalmente feliz, pues te quejabas de todo el ruido que te rodeaba. Aqui la gente es "feliz", no tienen preocupaciones, pero noto que tienen la mirada vacía algo perdida, no concentran su atención en nada... y que te puedo decir de su forma de vestir jum...esto si lo odiarías pues sus ropas estan rasgadas, rotas y sucias; el olor que emanan estas personas es nauseabundo, hay ratas y cucarachas por doquier y ni que decir de los sitios donde dormimos, -bueno... cuando dormimos- estan llenos de arena cucarachas y humedad.
Hay muchos que están cumpliendo meses y años de estar aqui, he escuchado a gente rezar y llorar, pero se escuchan como sonidos que salen de mi cabeza; al parecer entre más tiempo pasa aqui, más pálida y demacrada se pone la piel y más mal huele y mas memoria se pierde, como un alzheimer detectado para acabar con tu memoría a largo plazo. No se que pensar, quiero regresar ya, porque ya siento que cada minuto que pasa me siento enferma y decaída, aunque no se si son impresiones mias.
Han pasado 24 horas y siento que no podré volver pues cada hora que pasa me siento más lejana de ti y mis latidos o los que creo sentir son cada vez mas lentos y mas escasos. No quiero irme sin decirte que tal vez nunca vuelva, pero siempre estarás en mi y conmigo, siempre.
(20)
Y cada vez que el narrador intentaba, seca ya la fuente de su inspiración dejar la narración para el día siguiente, y decía: "El resto para la próxima vez", las tres, al tiempo, decían: "¡Ya es la próxima vez!"
Alicia en el país de la maravillas. Lewis Carroll
Alicia en el país de la maravillas. Lewis Carroll
miércoles, 6 de octubre de 2010
CREA-BIOGRAFÍA
Ella desde aquel momento en que sintió que había sido sacada de ese lugar tan apacible, aprendió a ver el mundo con otros ojos, el mundo que no le enseña nada pero del que aprende cada día más; siempre hizo lo que su mamá le indicó porque ir en contra del río no ayuda más sino a cansarse.
Estudió no donde quiso, sino donde le tocó porque al igual que muchas otras personas le tocaba ser nómada; luego estudió lo que le gustaba tal vez no en la universidad que quería, pero se esforzó.
Nunca tuvo éxito en lo que estudió, por el contrario se dedicó a ser socia de un bufete de abogados (CALIMA).
Aún vive con ese hombre que la enamoró - con esos bueno chistes... malos también - su vida estuvo entre un ir y venir, ir al trabajo, ir a la casa, ir a engorrosas conferencias, ir, ir, ir y venir con más trabajo a casa porque la sociedad nunca cambió siempre fue, será y sigue siendo tan intolerante y tan indiferente. Consiguió una VISA para ir al Continente Africano con la ONG Afrokayma residenciada en Bogota. Se fue embarazada, - aunque nunca supo porque se había ido en ese estado -.
Tuvo su primer hijo a los 30 años, el pequeño Martín, quien nació en Johannesburgo; vivió con su hijo en África durante 2 años hasta que logró conseguir la VISA de vuelta hacia Colombia.
(20)
Estudió no donde quiso, sino donde le tocó porque al igual que muchas otras personas le tocaba ser nómada; luego estudió lo que le gustaba tal vez no en la universidad que quería, pero se esforzó.
Nunca tuvo éxito en lo que estudió, por el contrario se dedicó a ser socia de un bufete de abogados (CALIMA).
Aún vive con ese hombre que la enamoró - con esos bueno chistes... malos también - su vida estuvo entre un ir y venir, ir al trabajo, ir a la casa, ir a engorrosas conferencias, ir, ir, ir y venir con más trabajo a casa porque la sociedad nunca cambió siempre fue, será y sigue siendo tan intolerante y tan indiferente. Consiguió una VISA para ir al Continente Africano con la ONG Afrokayma residenciada en Bogota. Se fue embarazada, - aunque nunca supo porque se había ido en ese estado -.
Tuvo su primer hijo a los 30 años, el pequeño Martín, quien nació en Johannesburgo; vivió con su hijo en África durante 2 años hasta que logró conseguir la VISA de vuelta hacia Colombia.
(20)
CREABIOGRAFÍA #10
Por fin ha dejado de basar todas sus relaciones y actitudes en ese pasado terminado ya en el 2005, el cual lo hizo llegar un poco mayorsito que sus compañeros a la universidad, la cual a pesar de todo le ayudó a conocer algunas cosas que abrieron un poco ese pequeño mundo que vivió su padre y que engendró desde que se acostó esa noche lluviosa con la madre. De ese pasado a tomado de nuevo algunas cosas, ya que descubrió hacen buen equipo con las que conoció en esa vieja U, y de una u otra manera han hecho un poco más disfrutable cada momento, aunque siga nadando en la incertidumbre del futuro que ya se ha hecho de verdad estrecho afuera, pero ha crecido interiormente gracias a esas herramientas que nunca fueron aceptadas por sus propios antepasados.
# 10 CARTA
Te has mantenido en estos rápidos días, miedo
También en los lentos de hace ya años cuando la llegada del niño Dios era el día más lejano en mi existencia, miedo
Estuviste en los días no vividos por mí mismo ni en este planeta, miedo
Voy en cuarto de siglo y tu compañía ha afectado desde mis relaciones hasta la relación conmigo mismo, miedo
Cada vez creo menos en ese Dios castigador pero es a lo único que pido ayuda cuando apareces con gran magnitud, miedo
Y con cada vez más ganas de abrir mi mundo pero me detienes, miedo
Quiero ser muy bueno en lo que hago y me dices que no es posible, miedo
Miro atrás y antes ni hablaba, miedo
Me miro al espejo y hablo conmigo, miedo
Hoy hago cosa que parece ser no gustan mucho pero a mí me gustan, miedo
Hoy tengo todo eso que algún día quise, miedo
Y por eso escribo haber si lo veo, miedo
Gracias porque gracias a tí escogí el camino en el que más te manifestabas, miedo
Era el que quería, miedo
PD: No es para el miedo, es para mí que sou él.
También en los lentos de hace ya años cuando la llegada del niño Dios era el día más lejano en mi existencia, miedo
Estuviste en los días no vividos por mí mismo ni en este planeta, miedo
Voy en cuarto de siglo y tu compañía ha afectado desde mis relaciones hasta la relación conmigo mismo, miedo
Cada vez creo menos en ese Dios castigador pero es a lo único que pido ayuda cuando apareces con gran magnitud, miedo
Y con cada vez más ganas de abrir mi mundo pero me detienes, miedo
Quiero ser muy bueno en lo que hago y me dices que no es posible, miedo
Miro atrás y antes ni hablaba, miedo
Me miro al espejo y hablo conmigo, miedo
Hoy hago cosa que parece ser no gustan mucho pero a mí me gustan, miedo
Hoy tengo todo eso que algún día quise, miedo
Y por eso escribo haber si lo veo, miedo
Gracias porque gracias a tí escogí el camino en el que más te manifestabas, miedo
Era el que quería, miedo
PD: No es para el miedo, es para mí que sou él.
martes, 5 de octubre de 2010
VIAJE AL SEXO (36)
La falta de interés la mantuvo alejada de él por mucho tiempo, al parecer el necesario… como que nunca hubo afán.
Considerado innecesario y problemático al principio, ahora es el motivo de cada fin de semana. Qué graciosa paradoja… cuántas madrugadas no se habrá pasado pensando y desvelándose, quizás martirizándose y torturándose al pensar en cómo sería esa maldita primera vez, tal vez la muerte no era tan horrible después de todo…
Lo único preocupante por ahora es que no existe o no conoce la tan mencionada petit mort. ¿Será su culpa? ¿Será culpa del otro? Agh, tal vez debería dejar de preocuparse tanto y simplemente disfrutar el momento.
Después de haberlo probado se da cuenta de que no es tan horrible como le decían o querían hacer creer en su infame colegio de monjas. Ahora lo preocupante es que la mamá se dé cuenta. Pero...ese asunto también está controlado por el momento.
Viajar, simplemente viajar. ¿A dónde? Pues a todos y a ningún lado. Viajar porque sí, viajar porque quiero con el otro.
Considerado innecesario y problemático al principio, ahora es el motivo de cada fin de semana. Qué graciosa paradoja… cuántas madrugadas no se habrá pasado pensando y desvelándose, quizás martirizándose y torturándose al pensar en cómo sería esa maldita primera vez, tal vez la muerte no era tan horrible después de todo…
Lo único preocupante por ahora es que no existe o no conoce la tan mencionada petit mort. ¿Será su culpa? ¿Será culpa del otro? Agh, tal vez debería dejar de preocuparse tanto y simplemente disfrutar el momento.
Después de haberlo probado se da cuenta de que no es tan horrible como le decían o querían hacer creer en su infame colegio de monjas. Ahora lo preocupante es que la mamá se dé cuenta. Pero...ese asunto también está controlado por el momento.
Viajar, simplemente viajar. ¿A dónde? Pues a todos y a ningún lado. Viajar porque sí, viajar porque quiero con el otro.
CREA~BIOGRAFÍA (36)
En el año 2010 se gradúa a fuerza de males y comienza su vida laboral como tanto esperaba; Horario de 7-5 y sin tener que prolongar la actividad laboral hasta su casa, el descanso que creía imposible después de pasar incesables madrugadas frente a la pantalla del computador y echando madres cada vez que por error lo apagaba con el pie.
De vez en cuando pinta y se desaburre, aprovechando las clases de arte que su mamá le pagó en la época de su infancia y que tanto le gustaban, pero por falta de tiempo, o quizás falta de interés ha dejado en el olvido.
Tarde y a la vez justo a tiempo, se da cuenta de que sus amigos se cuentan con los dedos de una mano, y hasta le sobran dedos de la misma, dejando así de martirizarse por los que se fueron y eran, simplemente, “compañeros de rumba”.
Así ya viva lejos de sus papás, no deja el contacto con ellos; Los llama y visita frecuentemente, pues los ama y agradece los esfuerzos tan grandes que hicieron por ella.
Aborrece la universidad en la que se educó, pues no estuvo de acuerdo con su administración y sus políticas, pero conserva lo aprendido. No va a reuniones de exalumnos, pues poco le interesa toparse de nuevo con personas que nunca le cayeron bien, pero le tocaba saludar, la mayoría de sus compañeros nunca le cayeron bien y le parecen arrogantes e hipócritas, pero sí conserva el contacto con los contados con los que siempre se entendió.
Aprovecha cada peso y oportunidad que tiene para viajar, porque se dio cuenta de que el mundo es más grande de lo que se imaginaba y los problemas, más pequeños de lo que se cree.
De lo poco que ha aprendido en su vida se ha dado cuenta, y cada día lo corrobora, de que lo más importante son las buenas relaciones, y que lo único malo de la rosca es no estar en ella.
De vez en cuando pinta y se desaburre, aprovechando las clases de arte que su mamá le pagó en la época de su infancia y que tanto le gustaban, pero por falta de tiempo, o quizás falta de interés ha dejado en el olvido.
Tarde y a la vez justo a tiempo, se da cuenta de que sus amigos se cuentan con los dedos de una mano, y hasta le sobran dedos de la misma, dejando así de martirizarse por los que se fueron y eran, simplemente, “compañeros de rumba”.
Así ya viva lejos de sus papás, no deja el contacto con ellos; Los llama y visita frecuentemente, pues los ama y agradece los esfuerzos tan grandes que hicieron por ella.
Aborrece la universidad en la que se educó, pues no estuvo de acuerdo con su administración y sus políticas, pero conserva lo aprendido. No va a reuniones de exalumnos, pues poco le interesa toparse de nuevo con personas que nunca le cayeron bien, pero le tocaba saludar, la mayoría de sus compañeros nunca le cayeron bien y le parecen arrogantes e hipócritas, pero sí conserva el contacto con los contados con los que siempre se entendió.
Aprovecha cada peso y oportunidad que tiene para viajar, porque se dio cuenta de que el mundo es más grande de lo que se imaginaba y los problemas, más pequeños de lo que se cree.
De lo poco que ha aprendido en su vida se ha dado cuenta, y cada día lo corrobora, de que lo más importante son las buenas relaciones, y que lo único malo de la rosca es no estar en ella.
sábado, 2 de octubre de 2010
Creabiografía (3)
Era la 1:35 de la tarde de un dia del común lleno de estrellas cuando salió negra y ahogada del cuerpo de su madre. Era el dia 5 del mes 5; probablemente tenía 5 cerebros también. No lloró en ese momento porque los 50.000 litros de lágrimas que tenía los guardó para después.
Creció sola y acompañada de extrañas criaturas a las que otros llamaban papá y mamá. Sola y acompañada porque nada evitaba que tuviera gente a su alrededor, a 2 o 10 metros de distancia, el vacio total era imposible. Sus amigos eran tan invisibles como la invisibilidad misma, aunque su niñez transcurrió entre wonderland, Disney y el mundo de Barbie, pero jamás conoció a Barnie. Esto le causó un trauma psicologicofeliz, porque mientras otros cantaban “te quiero yo” ella decía me quieres a mí.
Pintaba corazones y caritas felices en cuanta hoja se le pasaba por la mano, hasta que el día en que el papel se extinguió y cambió los dibujos por las ideas. Por eso comenzó una carrera en la que jodiendo y corriendo barquillos fue vendiendo, y cuando menos cuenta se dio su propio negocio creó. “Duritos” le dejó un sinfín de ganancias: 80 kilos, 100.000 pesos y una tremenda adicción que la llevó a enamorarse. Pero ella no creía en el matrimonio; eso de aguantarse para toda la vida era solo una idea que religiosos corruptos habían vendido. Por eso decidió irse de vacaciones a la Universidad de Palermo. Palermo o San Juan le daban lo mismo, solo quería abrir fronteras, correr un riesgo y alejarse de esos invisibles amigos tan invisibles como la invisibilidad. Llegó a Palermo, conoció el sol y por allá lejos se quedó.
Miraba las nubes buscando formas, claro que nunca veía nada porque hasta allá no la dejaba llegar la miopía. A diario montaba en carros de 100 millones, pero nunca entendió porque su silla para 2 era siempre la ultima en llenarse. Amaba tanto el pollo que un día casi le salen alas. Usaba su sonrisa como método de vendo/cambio. Tenía las manos pequeñas, tan pequeñas que sentía grande todo lo que tocaba. No contaba ovejas para dormir, prefería pensar en comida y pasar sus días imaginando cosas posiblemente imposibles.
De vicios estaba llena: pensar, imaginar; mirar, chismosear; correr, vivir de afán. Sus días tenían 24 horas pero le rendían por 8 horas más. Los afanes la llevaron al cansancio y el cansancio a la pereza, pero como la pereza no era buena se quitó las cobijas y se fue a dar una vuelta.
Creció sola y acompañada de extrañas criaturas a las que otros llamaban papá y mamá. Sola y acompañada porque nada evitaba que tuviera gente a su alrededor, a 2 o 10 metros de distancia, el vacio total era imposible. Sus amigos eran tan invisibles como la invisibilidad misma, aunque su niñez transcurrió entre wonderland, Disney y el mundo de Barbie, pero jamás conoció a Barnie. Esto le causó un trauma psicologicofeliz, porque mientras otros cantaban “te quiero yo” ella decía me quieres a mí.
Pintaba corazones y caritas felices en cuanta hoja se le pasaba por la mano, hasta que el día en que el papel se extinguió y cambió los dibujos por las ideas. Por eso comenzó una carrera en la que jodiendo y corriendo barquillos fue vendiendo, y cuando menos cuenta se dio su propio negocio creó. “Duritos” le dejó un sinfín de ganancias: 80 kilos, 100.000 pesos y una tremenda adicción que la llevó a enamorarse. Pero ella no creía en el matrimonio; eso de aguantarse para toda la vida era solo una idea que religiosos corruptos habían vendido. Por eso decidió irse de vacaciones a la Universidad de Palermo. Palermo o San Juan le daban lo mismo, solo quería abrir fronteras, correr un riesgo y alejarse de esos invisibles amigos tan invisibles como la invisibilidad. Llegó a Palermo, conoció el sol y por allá lejos se quedó.
Miraba las nubes buscando formas, claro que nunca veía nada porque hasta allá no la dejaba llegar la miopía. A diario montaba en carros de 100 millones, pero nunca entendió porque su silla para 2 era siempre la ultima en llenarse. Amaba tanto el pollo que un día casi le salen alas. Usaba su sonrisa como método de vendo/cambio. Tenía las manos pequeñas, tan pequeñas que sentía grande todo lo que tocaba. No contaba ovejas para dormir, prefería pensar en comida y pasar sus días imaginando cosas posiblemente imposibles.
De vicios estaba llena: pensar, imaginar; mirar, chismosear; correr, vivir de afán. Sus días tenían 24 horas pero le rendían por 8 horas más. Los afanes la llevaron al cansancio y el cansancio a la pereza, pero como la pereza no era buena se quitó las cobijas y se fue a dar una vuelta.
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